Kobe Bryant y el valor de la quietud

Cuando pensamos en Kobe Bryant solemos imaginar disciplina, obsesión por el entrenamiento y una ética de trabajo fuera de lo común. Pero, cuando se acercaba el final de su carrera, hubo una práctica mucho más silenciosa que empezó a ocupar un lugar central en su rutina. La meditación.
En una entrevista con Robin Roberts, contó que todos los días intentaba regalarse quince minutos de absoluta quietud. No para resolver problemas. No para planificar el día. Simplemente para sentarse con sus pensamientos.
Durante años, decía, cada vez que cerraba los ojos su mente volvía automáticamente al básquet. Repasaba jugadas, imaginaba entrenamientos, resolvía partidos.
Hasta que una mañana ocurrió algo inesperado.
Su cabeza dejó de ir hacia el juego.
Y entendió que algo había cambiado.
No fue una lesión.
No fue una estadística.
No fue una conversación.
Fue el silencio el que le mostró que había llegado el momento de cerrar una etapa.
Más adelante, trabajando junto a Arianna Huffington, Kobe explicó que esa práctica diaria de meditación se había convertido en un ancla.
“Me prepara para el resto del día. Si no medito, siento que paso el día persiguiendo al día. Cuando lo hago, enfrento todo con mucha más calma y aplomo.”
Quizás esa sea una de las formas más profundas de entender el recovery.
No solamente como el momento en que el cuerpo descansa.
Sino como el espacio donde la mente deja de reaccionar y vuelve a escucharse.
Y quizás la mejor parte de esta historia sea que no hace falta ser Kobe Bryant.
Quince minutos.
Sin teléfono.
Sin música.
Sin notificaciones.
Sólo vos.
A veces, el rendimiento empieza mucho antes del próximo entrenamiento.
Empieza en el silencio.
https://abcnews.com/Entertainment/exclusive-kobe-bryant-opens-decision-retire/story?id=35513846
Por Lala Bruzoni