Por qué AYMA nace en Remeros Beach

El lugar donde vivimos también puede cuidar de nosotros. Naturaleza, agua, movimiento y comunidad están redefiniendo el wellness real estate en el mundo. En Remeros Beach, esa idea ya encontró el entorno para convertirse en una nueva forma de vivir
Hubo un momento en que sumar bienestar a un proyecto inmobiliario era un valor estándar: un gimnasio bien equipado, una pileta, tal vez un spa y una sala de yoga. Hoy la conversación es otra. El mundo del wellness combinado con el mundo del real estate es uno de los sectores que más está creciendo dentro de la economía global del bienestar.
Detrás de ese fenómeno hay un cambio bastante más interesante que una nueva categoría de mercado: empezamos a entender que el lugar donde vivimos también influye en la manera en que vivimos. Cuánto caminamos. Cuánto tiempo pasamos afuera. Qué relación tenemos con la naturaleza. Si movernos requiere organización o sucede naturalmente. Si tenemos cerca espacios para entrenar, recuperar, encontrarnos y descansar. Si nuestra vida cotidiana facilita hábitos saludables o nos obliga a perseguirlos en distintos puntos de la ciudad.
La casa, en ese sentido, empieza mucho antes de la puerta de entrada.
Del amenity al ecosistema
La nueva generación de proyectos de wellness ya no piensa la salud como una colección de servicios separados. La piensa como una experiencia integrada. Naturaleza, luz, agua, movimiento, descanso, alimentación, comunidad, deporte y recuperación empiezan a formar parte de una misma conversación. Y ese cambio obliga también a redefinir una palabra bastante gastada en el mundo inmobiliario: amenities. Tener wellness no significa simplemente tener un gimnasio. Significa preguntarse qué pasa un martes cualquiera.
¿Se puede salir a caminar sin convertirlo en un plan? ¿Hay naturaleza cerca? ¿El movimiento forma parte de la rutina? ¿Existen lugares donde encontrarse? ¿Entrenar, recuperarse o pasar tiempo afuera requiere media hora de auto?
Acá aparece una idea que cada vez tiene más peso en el real estate internacional: Health in Place. La salud, la salud que busco, la tengo en mi lugar? No se trata de prometer que un lugar va a volver saludable a quien vive ahí. Se trata de algo mucho más concreto: diseñar entornos que hagan que determinadas decisiones saludables sean más fáciles de incorporar y sostener.
Remeros Beach: una ciudad alrededor del bienestar
En Remeros Beach esa conversación resulta bastante natural. La laguna, las playas, los espacios abiertos, el deporte y la naturaleza no aparecieron después para construir un relato de wellness. Ya formaban parte del lugar. Por ésto quizás lo más interesante que está sucediendo ahora sea otra cosa: darles método, contenido y programación a condiciones que ya existen. Convertir territorio en experiencia.
Caminar alrededor del agua. Entrenar cerca de casa. Hacer deporte. Pasar tiempo afuera. Encontrarse con otros. Recuperar. Comer. Trabajar. Volver a moverse. No como actividades extraordinarias, sino como partes posibles de un mismo día.
Para Milagros Brito, ésta es justamente la diferencia entre hablar de wellness y construirlo: “El wellness real estate está entrando en una etapa mucho más interesante. Ya no alcanza con decir que un desarrollo tiene bienestar porque tiene un gimnasio, un spa o determinadas amenities. La verdadera pregunta es qué cambia en la vida de la persona que vive ahí: si se mueve más, si pasa más tiempo afuera, si encuentra comunidad, si recupera mejor y si tiene más herramientas para cuidar su salud.” Y hay una segunda capa igual de importante:
“Remeros ya tiene muchas de esas condiciones: agua, naturaleza, deporte, espacios abiertos y comunidad. Nuestro trabajo es seguir agregando capas para que todo eso se convierta en una experiencia de bienestar real y cotidiana.” Porque los edificios se diseñan. Pero una cultura de bienestar se construye con el tiempo.
Por eso AYMA nace acá
AYMA no llega a Remeros Beach como un club que podría haber estado en cualquier otro lugar. Nace acá porque necesita este entorno. AYMA aporta método, profesionales, movimiento, entrenamiento, recuperación y comunidad. Remeros Beach aporta algo que ningún wellness club puede fabricar puertas adentro: territorio.
El agua. La naturaleza. El aire libre. La playa. El deporte. Los recorridos. La posibilidad de que el bienestar continúe cuando termina una clase.
AYMA suma método a una forma de vida que Remeros Beach empezó a construir hace diez años. Ahora, que las personas junto a la conversación mundial empiezan a entender, esta relación empieza a hacerse todavía más visible.
Del entorno al método
Este ecosistema necesitaba también una manera de ordenar la experiencia. Así aparece The AYMA Method®, pensado no como una sucesión de clases sino como un recorrido integral por distintos estados del cuerpo y de la mente. Para que realmente comenzara la revolución del bienestar.
Micaela Pichniy, cofundadora de AYMA, lo explica así:
“The AYMA Method® nace de entender que el bienestar no sucede en una sola dimensión. No alcanza con entrenar fuerte si después no sabemos recuperar, regularnos o conectar con otros. Por eso trabajamos sobre cinco momentos. On Board es el punto de partida: ahí entendemos cómo llega cada persona y sumamos herramientas de lectura corporal, como Blueprint / BioScan, para tener una foto más clara de su estado inicial. Después viene Load, donde aparece el estímulo y el entrenamiento; Reset, para bajar revoluciones y regular el sistema; Recovery, para darle al cuerpo herramientas de recuperación; y Social/ Bond, porque la comunidad y los vínculos también son parte de la salud. El método busca que cada persona pueda recorrer esos cinco estados y entender que bienestar no es hacer más, sino aprender a combinar mejor cada parte.”
En este sentido, AYMA no propone solamente más actividades. Propone una manera distinta de combinarlas. Movimiento y pausa. Intensidad y recuperación. Cuerpo y sistema nervioso. Práctica individual y comunidad.
Remeros Beach y AYMA hoy
Con la llegada del verano, AYMA sale del edificio y llega a la arena y a la laguna. El entrenamiento convive con el sol. La recuperación con el agua. El movimiento con el tiempo libre. El wellness deja de ocupar solamente horas reservadas en la agenda y empieza a mezclarse con la naturaleza y la vida en general. Quizás ésta sea también una de las grandes conversaciones que vienen para el real estate: dejar de pensar únicamente en dónde queremos vivir para empezar a preguntarnos cómo queremos vivir. Y diseñar desde aquí. Y por esto AYMA nació acá.